
ISTORIA
La Corona Servita de los Siete Dolores es una devoción que recuerda siete episodios tristes en la vida de la Santísima Virgen María.
Este rezo lo originó la Orden Servita (Siervos de María) probablemente poco después que se fundó dicha orden en Monte Senario, en Italia, en al año de 1233.

EZO DE LA CORONA DOLOROSA
La persona que dirige el rezo hace un Padre Nuestro, siete Ave Marías y un Gloria por cada uno de los Siete Dolores que sufrió la Virgen. Al final de cada dolor después del Gloria el devotado dice: "Madre de Dolor llena"; a lo que el resto contesta: "graba en mi corazón tu inmensa pena". Las oraciones para terminar después de haber rezado completos los siete dolores son: tres Ave Marías más y un Gloria, todas por las intenciones del Santo Papa; y como colofón la Letanía de la Dolorosa, que difiere en varias cosas de la Letanía que se reza en el rosario.

OLLAR DE CUENTAS
Igual que en el caso del Santo Rosario, hay un collar de cuentas para rezar la Corona Dolorosa. Hay 49 cuentas en un círculo, organizados en series de siete cuentas. Cada serie empieza con una medalla que muestra uno de los Siete Dolores. Se empieza rezando el primer dolor que es La profecía de Simeón, después se rezan el Padre Nuestro, los siete Ave Marías, el Gloria, más el Madre de Dolor llena, y así sucesivamente el resto de los dolores con sus respectivas oraciones. Los demás dolores son:La huída a Egipto; Jesús perdido en el Templo; María encuentra a Jesús, cargado con la Cruz; La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor; María recibe a Jesús bajado de la Cruz; La sepultura de Jesús.